La formación del directivo público es un tema de gran importancia, pero de poco interés en el sistema de recursos humanos; los directivos públicos tienen la responsabilidad de dirigir y administrar las organizaciones gubernamentales que proporcionan servicios esenciales para la sociedad. Sin embargo, a menudo se encuentran con desafíos únicos en comparación con sus contrapartes en el sector privado debido a la naturaleza compleja, burocrática y con una exacerbada regulación administrativa.
La formación del directivo público debe ser diseñada para ayudar a los profesionales a desarrollar las habilidades y conocimientos necesarios para enfrentar estos desafíos. Esto incluye la comprensión de las políticas y regulaciones gubernamentales, los sistemas administrativos, y la capacidad de comunicarse efectivamente con diferentes sectores, a través del pensamiento crítico y una comunicación eficaz
Además, la formación del directivo público debe incluir fundamentalmente un enfoque en la ética y la moral pública e identificar la responsabilidad de sus malas decisiones, ya que los directivos públicos están a cargo de administrar fondos públicos y deben actuar con transparencia e integridad. Esto incluye la comprensión de cómo prevenir y detectar los acto de corrupción y cómo manejar conflictos de interés.
Hay varias opciones para la formación y capacitación del directivo público, incluyendo programas de educación superior especializados, talleres y seminarios, pasantías y programas de capacitación en el lugar de trabajo o centro especializados. Es importante que los directivos públicos continuamente actualicen sus conocimientos y habilidades a medida que cambian las políticas y regulaciones gubernamentales, así como los desafíos a los que se enfrentan las organizaciones gubernamentales y se preparen decididamente en habilidades blandas y digitales.
Por lo tanto, la formación del directivo público es esencial para garantizar que los profesionales tengan las habilidades personales y conocimientos necesarios para enfrentar los desafíos únicos del sector público post pandemia. Esto incluye por un lado la comprensión de las políticas y regulaciones gubernamentales, el manejo de los sistemas administrativos y la capacidad de comunicarse y escuchar efectivamente. También es importante que la formación incluya un enfoque en la ética y la responsabilidad para garantizar que los directivos públicos actúen con transparencia e integridad en sus actos.